Enfermedad descompresiva


La enfermedad descompresiva es producida por la formación de burbujas de un gas inerte (en el caso del buceo recreativo nitrógeno) en el torrente sanguíneo. Ahora vamos a ver como es todo el proceso por el cual esas microburbujas nos causan problemas.


¿Cómo se acumula el nitrógeno en nuestro organismo?


Nitrógeno acumulamos siempre, en este momento, tienes en tus tejidos nitrógeno disuelto.

El problema empieza cuando comenzamos a descender.

El gas que usamos habitualmente, aire, contiene 21% de oxígeno y por redondear diremos que un 79% de nitrógeno.

Bajo el agua respiramos estos gases a la presión ambiente que nos circunda, por lo que se genera un gradiente de presión entra el gas en los pulmones y la sangre que lo recoge. Esto genera que se incluya en el torrente sanguíneo más gas disuelto. A continuación, se genera otro gradiente de presión entre el gas disuelto en la sangre y los tejidos, por lo que estos últimos comienzan a recoger gas para igualar la presión de dicho gas.


Este gas es el nitrógeno y se va acumulando en los diferentes tejidos del cuerpo.

En la superficie estamos saturados, nuestros tejidos están saturados de nitrógeno y no adquieren más. Cuando descendemos nos vamos saturando cada vez más de nitrógeno, dicha saturación dependerá de la profundidad y el tiempo de exposición. Podríamos permanecer para siempre a 40 metros de profundidad sin sufrir una enfermedad descompresiva si nunca ascendemos.


¿Y cuándo ocurre la descompresión?

Pues bien, esto ocurre cuando comenzamos a ascender, en ese momento los tejidos comienzan a soltar nitrógeno al torrente sanguíneo y este a nuestros pulmones. El verdadero problema ocurre cuando ascendemos y los tejidos expulsa mucha cantidad de nitrógeno y muy rápido a nuestro torrente sanguíneo. En ese momento es cuando se pueden formar burbujas o micro burbujas que pueden causarnos una enfermedad descompresiva.


Tenemos dos categorías de enfermedad descompresiva:


· Tipo I: Presenta dolor en extremidades, articulaciones y piel. Sus síntomas más comunes son manchas en la piel, picores, dolores musculares o dolores en las articulaciones, en algunos casos dolores muy profundos. Este tipo de enfermedad descompresiva no amenaza la vida del buceador.

· Tipo II: Afecta a órganos importantes del organismo como puede ser los pulmones, el cerebro o el sistema nervioso. Sus síntomas más comunes son mareos, ahogos, vértigos, sofocación, falta de visión, hormigueo, parálisis o adormecimiento de extremidades. Este tipo de enfermedad descompresiva si amenaza la vida del buceador.


La enfermedad descompresiva puede mostrar síntomas en el momento que salimos del agua o hasta 6 horas después de la inmersión.

¿Y qué hacemos para evitarla?


Es fácil, solo debemos ascender despacio y realizar unas paradas en nuestro ascenso para dejar que el cuerpo elimine la mayor cantidad de nitrógeno.


¿Cuántas paradas y que paradas debemos realizar?


Las paradas dependerán de la profundidad y el tiempo de fondo que realicemos. Existen diferentes métodos para calcular la profundidad, el número y el tiempo de cada parada que necesitamos para eliminar la mayor cantidad de nitrógeno posible. Tenemos las tablas Fedas, las tablas Bühlman, las tablas Deco 2000 y ordenadores de buceo preparados para dicho fin.

Esto no es la teoría de la descompresión, simplemente es una pequeña explicación de cómo asimilamos el nitrógeno y el proceso que ocurre mientras ascendemos. Os recordamos que no existe buceo sin descompresión, siempre añadimos más nitrógeno a nuestro organismo, por eso son importante las paradas de seguridad y aunque sean opcionales no debemos saltarlas.


Saludos y buen azul para tod@s!!!!

BONO BUCEO ESPAÑA
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